El choque entre Portugal y Croacia por los dieciseisavos de final del Mundial 2026 se convirtió en uno de los eventos más buscados del torneo y provocó que las entradas alcanzaran valores históricos en la reventa.
Mientras que la FIFA comercializó los boletos con precios oficiales que iban desde los 335 hasta los 875 dólares, en las plataformas de reventa ya se ofrecen localidades por más de 21.000 dólares. Incluso las ubicaciones más económicas superan los 2.500 dólares.
La situación se produce pese a que en la provincia canadiense de Ontario existe una ley que prohíbe vender entradas por encima de su valor original. Sin embargo, las plataformas digitales encontraron mecanismos para continuar con la comercialización a precios de mercado.
El posible adiós de dos leyendas
Uno de los principales motivos de la demanda es que el encuentro podría marcar el último partido en una Copa del Mundo para Cristiano Ronaldo o Luka Modric, dos emblemas del fútbol mundial que fueron compañeros en el Real Madrid.
El perdedor quedará eliminado y se despedirá de la posibilidad de conquistar el título, lo que convirtió al cruce en uno de los más esperados de la fase eliminatoria.
A eso se suma que el partido se disputará en Toronto, una ciudad con una importante presencia de ambas comunidades: alrededor de 140.000 portugueses y 35.000 croatas viven allí, lo que garantiza un estadio repleto y una fuerte presión sobre la disponibilidad de entradas.
El encuentro se jugará este jueves desde las 20 y el ganador avanzará a los octavos de final, donde enfrentará al vencedor de la llave entre España y Austria. Portugal llega tras finalizar segundo en su grupo luego de empatar 0-0 con Colombia, mientras que Croacia también fue escolta en su zona después de vencer 2-1 a Ghana.